30 jun. 2011

Sacrificio

Desde que vio el David de Miguel Ángel, ese fue su modelo a imitar. Cada vez que está por arrojar la toalla, recuerda aquella piel, tan tersa y lisa de la estatua, que da ganas de tocarla para ver si es real. Pero... ¡Aaaaah! ¡Duele tanto la depilación láser!

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