30 jun. 2011

Carta al purgatorio

Leonardo:

Como eres un genio de las matemáticas te preguntarás que haces ahí, si según tus cálculos ya has cumplido tu tiempo de penitencia. Pues bien, he hecho uso de mis influencias.  Te hemos perdonado el descuido para realizar algunas de tus obras dejándolas inconclusas, haber ideado máquinas de destrucción, tu enorme vanidad y el desmesurado orgullo, incluso el trato con cadáveres, tomando en cuenta que los resultados de esto último beneficiaron a muchos.
Lo que no te perdono es que durante siglos la humanidad ha estado intrigada con la figura a mi derecha en “La última cena”, derramando ríos de tinta acerca de su identidad. ¿Y yo? ¡En segundo plano por culpa de tus ambigüedades!

Lo siento. Sé que debo perdonar, pero me digo que fui hombre y tengo debilidades; algún día lo lograré y te traeré ante mi Padre. Mientras tanto, ten paciencia como la he tenido yo.

Jesús.

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