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30 jul 2016

De experiencias y tesoros escondidos

Para F

Duerme entre olor a papel y polvo. En los escasos momentos en que lo despiertan, cuando cree que podrá ser útil de nuevo, le invaden la excitación y la alegría de siempre: esas ganas de aportar su experiencia, de abrir su alma en los sitios que su cuerpo sabe de memoria que son los más buscados.
Cuando era joven, fue admirado, consultado, querido y atesorado; muchos esperaban con paciencia poder nutrirse de su saber. Fueron días de fiesta y bonanza. Días de sentir que podía ser él mismo y darse a los demás sin restricciones, de compartir su esencia sabiendo que sería bienvenida, apreciada, querida.
A últimas fechas, esa emoción se extingue casi de inmediato, cuando quien lo despertó decide que se equivocó, que hay otros más adecuados a su búsqueda, o que su cuerpo ya es demasiado viejo para estar a la altura de los tiempos, y lo cambie por otro que a su juicio sea mejor, o más joven y actual. Otros ya ni siquiera se molestan en buscarlo.
 Antes de que la depresión lo invada del todo cuando la emoción se apaga, prefiere dormitar de nuevo, sereno, reposado, tranquilo. Espera que el día que llegue su muerte, ésta sea algo parecido a este descanso en el tiempo.
Sueña que llega alguien, y ese alguien se emociona al encontrar dentro de él todo lo que guarda para ser dado a otros, y puede contemplar de nuevo la emoción en los ojos que lo hacen sentirse joven y vivir otra vez, muchas veces, todas como si fuera la primera. Alguien que no lo cambiará por otro…
Nadie sabe si a la larga este viejo libro morirá, o será honrado y cuidado para siempre, transformado en uno de esos raros ejemplares de colección. 

1 mar 2012

Mundo marsupial

La primera vez que vió el exterior la recibió una enorme sonrisa muy blanca, mientras muchos ojos le guiñaban en la distancia. Se sintió bienvenida.
Por eso ahora, cuando sus crías están listas para salir con sus ojitos por fin abiertos, siempre espera a que sea una fresca noche estrellada de cuarto menguante.

*Para todas las zarigüeyas, hermosos animalitos incomprendidos en la península de Yucatán.

13 sept 2011

Luna llena

Por fin, a treinta y siete mil pies de altura, pudimos hablarnos de frente, cara a cara.

27 ago 2011

Instantánea en la Tierra

Le parece que algo no cuadra, se ven diferentes. Ah, sí, eso es: al posar, de alguna manera, los ángeles han perdido las alas, y los demonios, los cuernos.

8 ago 2011

Fuego amigo

Aunque su madre le dijo que no, que Santa Claus no encontraría a su papá en “la bola”, él confiaba que aún en plena guerra de Revolución pudiera traerlo, así que rezó con todas sus fuerzas por ello.
El día de Navidad, junto al árbol, en una caja muy bonita y vestido con sus mejores galas, halló el cuerpo frío y rígido de su padre.

Pierna envinada

¿Qué les diría a sus hermanos? ¿Qué aparte de que Santa Claus no existía, tampoco habría cena de Navidad? Trabajaban todo el día, como lavacoches, como vendechicles y como payasitos, ¿y ni siquiera cenarían, ya no pavo o esas cosas de ricos, sino lo que fuera?
Llegó el padrastro, con una botella mediada en la mano (pagada por ella y sus hermanos, claro), y por su caminar, no era la primera. Le pasó la mano por el busto incipiente y la jaló, seguramente para hacer con ella lo que siempre había hecho desde que tenía seis años, desde que su madre huyó. Pero esa noche, estaba harta. Una rebeldía imprudente y decidida se apoderó de ella. Estaban en la cocina, y su mano se cerró sobre un objeto duro antes de que el ebrio se diera cuenta…
Esa noche cenaron pierna envinada, y Santa Claus, sin advertirlo, se llevó al padrastro en el camión de la basura.

13 jul 2011

Tsunami

"Pero si lo único que hice fue mover una roca" pensó el gremlin, al enterarse de la emisión de la alerta.

5 jul 2011

Colisión

Un hilillo rojo en el agua del mar era todo lo que quedaba de aquel magnífico barco de guerra, una vez que el escándalo terminó con su paciencia. Satisfecho, el cangrejito se acostó a dormir.

Acompañamiento cuántico

La compañía eléctrica no es mala: neutrones cómicos, protones bailarines, cantantes quarks y electrones borrachos están en contra de semejante mito.

Matemáticas

Su creación no tuvo límites: inventó el infinito.

4 jul 2011

Manejo radical

Su parabrisas sigue sucio, así lo quiere, no le da la gana limpiarlo. Varios limpiaparabrisas tirados en las calles, señalan el camino recorrido.

3 jul 2011

Momento lineal

Su luz quedó atrapada en el tiempo cuando los traviesos fotones decidieron brincar la cuerda en toda la longitud de onda.

Diversión premeditada

Mi autopsia sí que cosechará aplausos. No en balde especifiqué en el testamento que, para heredar, cada uno de los interesados debe batir palmas y ovacionar cada vez que se extraiga un órgano.

Migraña

Hasta ahora, el gremlin ha logrado ocultar con éxito la verdadera razón de su aversión a la luz brillante.

Trabajo y diversión

—¡Vete de aquí!— ordenó un médico.
—Han dicho que te fueras— indicó una de las enfermeras un instante después.
—¡Quítate!¿No ves que estorbas?— gritó otro médico al pasar a su lado.
—Pero ¿no entiendes que te vayas?— dijo el cirujano al verla sonreír divertida.

Cuando la Muerte se cansó de jugar, les dirigió una última mirada y se llevó al enfermo.

30 jun 2011

Celos

Otelo está furioso. Se acaba de enterar de que hay historias en las que los personajes son felices para siempre.

No es un lugar cualquiera

Desde que aprendió a leer y durante el resto de su vida quiso conocer ese lugar. Ahora tendría la oportunidad. Tal vez pudiera colarse por la entrada y que nadie reparara en su presencia… pero entraría, costara lo que costara. Estaba emocionado: vería en breve el infierno dantesco.

Inspiración

Era la primera vez que veía el original, tan conocido para él por reproducciones. Opinaba que el autor era un cobarde al limitarse a plasmar en una pintura lo que él decidió llevar a la práctica.

—La expresión del Dios no refleja con justicia la magnitud de lo que siente, pero se acerca— dictaminó antes de la última mirada a “Saturno devorando a un hijo”.

Borroso

No se sostiene en pie. El efecto de borracheras siglo tras siglo se nota ya en su físico aun cuando debajo se adivina una lejana belleza, tal vez perdida durante la búsqueda del placer de los sentidos; no logra enfocar bien la mirada, pero cree que la escultura que más se le parece —y la que más le gusta— es la que de él hizo un tal Miguel Ángel.