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30 jul 2016

De experiencias y tesoros escondidos

Para F

Duerme entre olor a papel y polvo. En los escasos momentos en que lo despiertan, cuando cree que podrá ser útil de nuevo, le invaden la excitación y la alegría de siempre: esas ganas de aportar su experiencia, de abrir su alma en los sitios que su cuerpo sabe de memoria que son los más buscados.
Cuando era joven, fue admirado, consultado, querido y atesorado; muchos esperaban con paciencia poder nutrirse de su saber. Fueron días de fiesta y bonanza. Días de sentir que podía ser él mismo y darse a los demás sin restricciones, de compartir su esencia sabiendo que sería bienvenida, apreciada, querida.
A últimas fechas, esa emoción se extingue casi de inmediato, cuando quien lo despertó decide que se equivocó, que hay otros más adecuados a su búsqueda, o que su cuerpo ya es demasiado viejo para estar a la altura de los tiempos, y lo cambie por otro que a su juicio sea mejor, o más joven y actual. Otros ya ni siquiera se molestan en buscarlo.
 Antes de que la depresión lo invada del todo cuando la emoción se apaga, prefiere dormitar de nuevo, sereno, reposado, tranquilo. Espera que el día que llegue su muerte, ésta sea algo parecido a este descanso en el tiempo.
Sueña que llega alguien, y ese alguien se emociona al encontrar dentro de él todo lo que guarda para ser dado a otros, y puede contemplar de nuevo la emoción en los ojos que lo hacen sentirse joven y vivir otra vez, muchas veces, todas como si fuera la primera. Alguien que no lo cambiará por otro…
Nadie sabe si a la larga este viejo libro morirá, o será honrado y cuidado para siempre, transformado en uno de esos raros ejemplares de colección. 

28 oct 2015

Quién es quién en noviembre

Para Alejandra Lara, que me embarcó en esta aventura de Día de Muertos. 

Al atravesar por el mercado de Azcapotzalco, la actividad lo distrae un poco de su reflexión. Piensa, sin mucha convicción, que sería agradable pasar una reunión tranquila y sin conflictos –cosa bastante difícil para cualquier familia tan numerosa–, pero el aroma de flores, comida y humo de carbón, y los gritos de los vendedores, le recuerdan que probablemente lo esperen tamales de todos tipos, la barbacoa que tanto le gusta, atole, mole negro de Oaxaca (tradicional en casa desde que uno de sus primos se casó con una muchacha de Salina Cruz), y si vino la familia desde Mérida, frijol con puerco, panuchos y hasta pib, esa especie de tamal tradicional yucateco. Se le hace agua la boca.
Al llegar, nota que hay bastante gente ya. Aquellos que llevaron niños, ya los han atendido y enviado a dormir, y son los primeros en servirse. De fondo, se oyen “Peregrina”, canción favorita de la abuela Aurora, y bromas acerca de las rimas pegadas en la pared que aluden a algunos finados, algunos vivos de la casa, y a uno que otro personaje famoso, y relatan de modo chusco cómo la muerte se los llevó, o bien, fracasó en hacerlo. Al acercarse a leerlas, nota el esmero y los distintos estilos de redacción, y juega consigo mismo a adivinar quién escribió cuál.
 La ofrenda de muertos es majestuosa: ocupa toda una pared de la vieja casa de estilo colonial venida a menos, de piso a techo y de lado a lado. Desborda color en el papel picado con motivos de flores y pájaros, monjes, carretoneros sombrerudos, parejas de calacas  bailando y la clásica catrina de José Guadalupe Posada, con su hermoso sombrero decorado con flores y plumas. Por delante del papel picado, enmarcando todo y salpicando aquí y allá, abunda el cempasúchil, el terciopelo y la nube, que compiten en aroma con todos los platillos que Alejandro esperaba encontrar (sí llegó la familia meridana), y que hay tanto para muertos –en la ofrenda– como para vivos –en la estufa y en la mesa de la cocina–.
Frutas de temporada se mezclan con alegrías, palanquetas, cocadas y mazapanes en platos de talavera. Tampoco olvidaron de la calabaza en tacha que Roberto (un primo segundo muy goloso) acaparará antes de siquiera voltear a ver qué más hay. Es evidente que no repararon en gastos para hacerla inolvidable. Su belleza, indiscutible, también radica en lo efímero de su existencia: una vez que se quite, no volverá a haber nunca otra exactamente igual.
Las fotos de los difuntos se encuentran todas juntas frente a un espejo. Ahí se pueden observar en el reflejo, además de varios finados por diversas enfermedades, a los bisabuelos Canché y a los Carrillo, todos ellos de la península de Yucatán, y que tuvieron la suerte de morir de viejos; al tío de Coatzacoalcos, que vivía cerca de la desembocadura del río, y murió en una explosión trabajando en Pemex; a la prima de Villahermosa, que mataron en un asalto en el que no quedó muy claro si fue víctima o asaltante, cosa que a nadie le gusta mencionar; a la familia entera (incluyendo tres niños), que falleció en un accidente de carretera, cuando iban de Matías Romero a Juchitán durante unas vacaciones de verano, y a Jorge, el mojado que encontraron muerto en el desierto de Arizona, después de varios días de no saber de él.
Para éste último es que no falta el pulque, porque le gustaba mucho. Si uno sabe que murió de sed, lo menos que se puede hacer es cumplirle un pequeño capricho. Pero también hay tequila y mezcal para todos, whisky para el abuelo Carrillo, cervezas, cigarros, rompope y hasta coca colas. Aunque toda la familia es diabética, los muertos ya no tienen que preocuparse por eso, así sea lo que se llevó a algunos de ellos al otro lado.
Por supuesto, alguien cuidó que no faltaran el agua y la sal, y hay mucho pan de muerto (de azúcar, a nadie le gusta el de ajonjolí). Las mujeres se han preocupado de encender el incienso, y acomodaron artísticamente las calaveras de azúcar y de chocolate, los muertitos de papel y cartón, y las calacas de papel maché, algunas de ellas tan grandes que están vestidas con ropas de verdad, pero con cuidado de que no queden cerca de tanta veladora, no sea que se incendie la casa y al rato también sus fotos decoren un altar.
De repente, empieza el alboroto. La verdad, se había tardado en empezar. Todos saben que Luis es muy necio cuando se emborracha, y que Ramón y Agustina no pueden verse ni en pintura, pero en estas reuniones no hay manera de evitar que se junten. Muchos están ya ebrios, y empiezan a tomar partido, a recriminarse los viejos sucesos de siempre que dejaron eternos resentimientos, motivo de las mismas repetitivas discusiones, y que tanto molestan a Alejandro. Pareciera que no hay modo de evitarlos, como si fueran parte obligada de cada celebración.
Se retira a una esquina, lejos de los gritos destemplados. Está deprimido. Cuando la muerte lo separó de su mujer, sintió un dolor tan intenso, tan insoportable, tan arrollador, que pensó que nunca terminaría. Alejarse así, de improviso y sin despedirse, de quien siempre consideró el amor de su vida, le quitó las ganas de existir. Poco a poco fue resolviendo su duelo, pero como todos sabemos, en estas fechas es inevitable revivir estas cosas y extrañar a los que no podemos abrazar.
De repente, sonríe. Un perfume conocido lo hizo volver la mirada. Por la puerta entra Amelia para echar un vistazo y verificar que todo esté en orden. Ella es la razón de que esté aquí. Únicamente necesita contemplarla un momento, un segundo, para ser dichoso una eternidad. Y sólo puede hacerlo hoy.

Satisfecho de aromas, borracho de flores y luz de velas, y feliz con la contemplación de su viuda, deja en su interminable pleito a todos los demás difuntos y emprende el camino de regreso a su tumba, en el panteón San Isidro. 

25 nov 2013

Partículas aceleradas

*Para Francesco. 

Su verdadera dimensión quedó de manifiesto, no habiendo más lugar dónde ocultarse: el escurridizo bosón de Higgs fue fotografiado por el radar, in fraganti, a exceso de velocidad.


15 abr 2013

Memorias


*Para E

Lo escribió cuando joven, y ahora me lo ha dado a leer. Su alma dañada, rota, asoma entre las páginas. Lágrimas de sol, lluvia, luna, arcoiris y viento brotan del texto.

La tarea es extenuante, pero la acometo con amor: todas las noches me robo algunas estrellas para ir corrigiendo letra por letra.

25 ene 2013

Dulce rendición

Para Erick

Tu seducción nunca tuvo antes tanto éxito. Jamás he podido resistirme a la carlota de piña.

1 mar 2012

Mundo marsupial

La primera vez que vió el exterior la recibió una enorme sonrisa muy blanca, mientras muchos ojos le guiñaban en la distancia. Se sintió bienvenida.
Por eso ahora, cuando sus crías están listas para salir con sus ojitos por fin abiertos, siempre espera a que sea una fresca noche estrellada de cuarto menguante.

*Para todas las zarigüeyas, hermosos animalitos incomprendidos en la península de Yucatán.

3 jul 2011

Cambio de vida

*Para María Dolores

—¿Cómo puedes hacernos esto? —dijo su madre con voz temblorosa que reflejaba la decepción.
—Madre, ya te dije…
—¡Cállate! ¡Ingrata, desagradecida! ¡Alguien seguramente te metió ideas en la cabeza! ¿O acaso…? ¡Sí! ¡Seguro andas de puta con alguno! ¡A lo mejor hasta embarazada estás ya! ¿Qué te has creído, que nos ibas a ver la cara? ¡Desgraciada! ¡Pero ya verás…!
—No sigas diciendo cosas de las que después te vas a arrepentir — interrumpió, por única vez, su marido, con voz suave pero firme. Un incrédulo silencio se extendió entre los tres.
—Papá, lo que dice mamá no es cierto…
—Lo sé, princesa —contestó su padre con voz cansada—. Vamos a avisarle a la madre superiora que dejas los hábitos.

30 jun 2011

11-M

Dedicado a las víctimas del atentado de Atocha, en Madrid.

Las hojas manchadas de un ejemplar destrozado del Quijote volaron a través de los rieles, llorando por la inutilidad de las pérdidas.

Inmortal

Dedicada a los fanáticos de la ciencia ficción.

Cuando algunos de sus personajes lo reactivaron, Asimov descubrió con sorpresa que él también es un robot.

Palabras domingueras

Dedicada a todos aquellos a los que nos caen gordos los que usan palabras rimbombantes sin conocer del todo su significado.

El autor hizo que el protagonista defenestrase a su esposa. Habituado a su concepción de la palabra, olvidó que puede significar tanto “arrojar por la ventana”, como “destituir de un cargo”.
Por supuesto, el personaje optó por lo que más le convino.

Ciudad de México, 24 de abril de 2009

Dedicada a los trabajadores de la salud que se vieron sorprendidos e ignorantes de las propiedades de la cepa mutante, durante el brote emergente de la influenza A.

Y cuando despertaron, los casi veinte millones de habitantes fueron conscientes de su patética fragilidad ante un pequeño virus.

Cataclismo

Dedicada a la hermosa península de Yucatán, un lugar como pocos.

Los dioses mayas marcaron el lugar en la península de Yucatán, y el ardiente suelo de piedra caliza cedió para dar a luz: nació un paraíso en forma de agujero en el cual —por indicación de ellos— correrá siempre el agua dulce.

Memoria en fuga


A todos aquellos que sufren a diario por el Alzheimer, pacientes y familiares.

Siente que un agujero vive en su mente y elige los momentos más inconvenientes para aparecer. Se alimenta de recuerdos y surge cada vez con más frecuencia.

Al principio se llevó sólo cosas sin importancia: apagar la luz, comprar el periódico, lavar los platos. Luego, empezó a ser más agresivo: ir por su nieto, apagar la estufa, cobrar la pensión. En ocasiones se vio obligado a inventar algo para justificar sus olvidos. Después olvidó que eran inventos.

Hoy está en aprietos. Ha salido de casa y no se acuerda dónde vive. Tampoco recuerda porqué salió. Sabe que es urgente. "Tiene algo que ver con el agua, es importante, maldito agujero, agua, algo que ver con el agua, ah, y con su nieto, agua, qué demonios era, agua... ".

*Dedicado a todos aquellos, pacientes y/o familiares, que batallan día a día con la enfermedad de Alzheimer.

27 jun 2011

Extravíos

A mi abue

Decía mi abue que no debe uno dormirse con sed, pero lo olvidé. El motivo es que si el alma se levanta a tomar agua, se la puede comer un gato. Me acordé al verlo pasar y me escondí en el primer agujero que se me apareció; el problema es que ahora no hallo mi cuerpo.

23 jun 2011

Hallazgo

*Para Sony, donde quiera que esté.

El gremlin camina cabizbajo por las calles de Ficticia: su gato, compañero de correrías (gatillo de la imaginación), no aparece. Busca en la cárcel, en el hospital, en la plaza y hasta en el mar; se agota de cansancio y tristeza llamándolo por los callejones.

Varios días después, de regreso a casa con los ojos húmedos y perdida la esperanza, lo sorprende una imagen inesperada: allá, a lo lejos, lo saluda su mascota desde la brillante cara de la luna llena.

En varios lugares del mundo, de cuyos nombres...

*A todos ellos.

Anda, mi fiel escudero, prepara todo para el viaje. Allende los mares, en sitios con nombres como Wounded Knee, Tlatelolco, Acteal, Tian’anmen y Napalpí, existen monstruos sin memoria que matan a mordidas y escupen los restos de los hombres sobre la tierra, cual si de bagazo se tratase. Toma tu rocín y vamos pues, en busca de esos seres. Nuestra misión será devolverles, junto con los recuerdos, la vergüenza.

Volando sin problemas

Dedicada a Shiva y Kali, altos mandos talibanes.

Los perros de los escuadrones antibombas siempre se ponen nerviosos con los gatos viajeros. Por eso ninguno de los oficiales de revisión del equipaje en los aeropuertos se extrañó.

La operación fue un éxito: más de veinte aviones alrededor del mundo estallaron en pleno vuelo, de manera simultánea, cuando los felinos suicidas activaron los explosivos plásticos que aparentaban ser sus collares antipulgas.

Cronos

Dedicada al mejor perro del mundo.

Volvía el bribonzuelo a casa en medio de la oscuridad. Su corazón se heló al ver el recién fallecido perro del vecino –al cual molestó siempre que hubo oportunidad desde una distancia segura—, abalanzarse corriendo en su dirección.
Paralizado de miedo e impotente, observó al espectro precipitarse de un salto y atravesar su cuerpo, para terminar levantando la pata contra el poste a su espalda.