30 jun. 2011

Ciudad de México, 24 de abril de 2009

Dedicada a los trabajadores de la salud que se vieron sorprendidos e ignorantes de las propiedades de la cepa mutante, durante el brote emergente de la influenza A.

Y cuando despertaron, los casi veinte millones de habitantes fueron conscientes de su patética fragilidad ante un pequeño virus.

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