15 abr. 2014

Prejuicios


—No. No voy operar a un paciente HIV positivo. Que lo hagan los residentes. —Sentenció con aire de superioridad el médico adscrito. —No pienso ponerme en riesgo, tengo una familia qué cuidar. No voy a exponer a mis hijas. 
—Entonces ¿te dejamos al paciente de la hernia inguinal?
—Sí, yo me encargo. 
Durante el transoperatorio hubo un accidente, y el cirujano se cortó. Avisaron a Medicina Preventiva y se hicieron los análisis de rigor. 
Un mes después, todo el hospital sabía que el paciente estaba bien. Este cirujano, afortunadamente, no le contagió el HIV que contrajo, sin saberlo, de su amante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario