15 abr 2014

Sin salida

Las ratas blancas platicaban. Eran las vacaciones de Navidad, de manera que no había nadie en el laboratorio de Farmacología.
—Entonces, ¿crees que podremos? —dijo una de las más indecisas.
—Claro — contestó el líder—. Cuando reanuden las clases, estaremos todas fuertes y bien alimentadas. En cuanto abran la puerta de cualquier jaula, todas podremos atacar a la vez y escapar, pues no se esperarán eso de nosotros. Las que logren salir, abrirán las jaulas restantes. Y a ver con quienes hacen sus dichosos experimentos de la sustancia negra, sea lo que sea eso.
—De acuerdo —asintieron varias.
Al reiniciar las actividades, la vida siguió su marcha en la escuela de medicina: las ratas fueron llevadas en sus contenedores a probar un nuevo gas anestésico, con el que también fueron sacrificadas, para examinar después sus hígados. Nunca se abrió ninguna puerta.

Patagonia


En su lejana tierra dicen: "Usted no diga frío, hasta que vea pingüinos". 
Bien, ya no tiene frío. El efecto letárgico de la hipotermia lo invade, mientras la imagen de los magníficos animales que lo rodean, se va borrando de su mente.

Prejuicios


—No. No voy operar a un paciente HIV positivo. Que lo hagan los residentes. —Sentenció con aire de superioridad el médico adscrito. —No pienso ponerme en riesgo, tengo una familia qué cuidar. No voy a exponer a mis hijas. 
—Entonces ¿te dejamos al paciente de la hernia inguinal?
—Sí, yo me encargo. 
Durante el transoperatorio hubo un accidente, y el cirujano se cortó. Avisaron a Medicina Preventiva y se hicieron los análisis de rigor. 
Un mes después, todo el hospital sabía que el paciente estaba bien. Este cirujano, afortunadamente, no le contagió el HIV que contrajo, sin saberlo, de su amante.

25 nov 2013

Partículas aceleradas

*Para Francesco. 

Su verdadera dimensión quedó de manifiesto, no habiendo más lugar dónde ocultarse: el escurridizo bosón de Higgs fue fotografiado por el radar, in fraganti, a exceso de velocidad.


2 may 2013

Elección natural

Digámoslo de este modo: las reglas sociales no me permiten ser asesino en serie, ergo, me hice neurocirujano.

15 abr 2013

Memorias


*Para E

Lo escribió cuando joven, y ahora me lo ha dado a leer. Su alma dañada, rota, asoma entre las páginas. Lágrimas de sol, lluvia, luna, arcoiris y viento brotan del texto.

La tarea es extenuante, pero la acometo con amor: todas las noches me robo algunas estrellas para ir corrigiendo letra por letra.